La extracción de áridos en las márgenes del río Chirimayo, en Concepción, puso en alerta al radicalismo tucumano. Los legisladores Federico Romano Norri y Roberto Sánchez, que integran el bloque Yrigoyen, pidieron informes a la Secretaría de Medio Ambiente y a la Dirección de Minería.

La polémica se inició a partir de un planteo formulado por los concejales radicales y grupos ambientalistas de Concepción, quienes aseguraron que el cauce podría desbordar en el verano, e inundar un amplio sector del municipio, a raíz de las operaciones que practica una empresa constructora.

Tal como había publicado LA GACETA, el árido que se saca del río (que desciende desde los Nevados del Aconquija y se desvía al oeste de la ciudad para desembocar en el Gastona) es destinado a la construcción del tramo Concepción-Aguilares de la nueva ruta 38. La obra es ejecutada por la empresa Mijovi, que cuenta con permisos de Vialidad de la Nación y de la Dirección Provincial del Agua (DPA.

Haciéndose eco del temor de los vecinos del sur, los legisladores radicales reclamaron ahora que funcionarios del Poder Ejecutivo expliquen cuál es la situación real en los ríos Muerto, Chirimayo y Lules. Según los parlamentarios, las tareas que se están realizando en esas zonas podrían generar consecuencias graves con la llegada de la temporada de lluvias. Los parlamentarios quieren se les informe de los permisos de extracción de áridos otorgados, cuáles son las empresas autorizadas, las zonas en las que se realizan las operaciones y el alcance de los permisos.

"La situación en los ríos Muerto, Chirimayo y Lules ha generado preocupación de los concejales de esas zonas y, también, de los vecinos que se han movilizado. Los especialistas hablan de que se viene un verano lluvioso y queremos tomar la precaución de que la extracción de áridos no provocará inundaciones", dijo Sánchez, oriundo de Concepción.